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26 julio, 2008 / pepa

Llamado a la innovación


[Santiago, Chile] La gente del circo al parecer se ha tomado muy mal el anuncio de ordenanza anti circo con animales. Cefu quiere aclararles cómo hay que encajar el golpe. Una cuestión de sensatez, de ética, de ir con los tiempos:

En base a los últimos acontecimientos que han despertado cierta polémica, tanto entre políticos como parte de la ciudadanía, referente a resolución tomada ayer por la Municipalidad de Santiago al prohibir circos con animales en su comuna, quisiéramos aclarar lo siguiente:

Entendemos la preocupación de quienes piensan erróneamente la posibilidad de quedarse sin una tradición. Más aclaramos que el asunto no es así, puesto que si se mira del lado lógico, el objetivo verdaderamente enfoca a otro punto de vista mucho mas amable y menos egoísta por parte de la comunidad. Se ha dado un enfoque equivocado del hecho y esto se refleja en algunas de las inquietudes que han aparecido últimamente. Es lo que buscamos aclarar con este comunicado en forma general.

– La ordenanza municipal NO va dirigida CONTRA los circos, sino directamente a la explotación Animal, al maltrato animal, su explotación y a todo lo que permita o incluso fomente y facilite el tráfico ilegal de animales exóticos, tanto como la comercialización ilícita de sus crías, las cuales son privadas de su habitat, de sus madres a temprana edad y sometidas a una naturaleza muy distante de su integridad, solo para ser vendidas como animales de circo o como mascotas de exhibición.
– La lucha de las agrupaciones animalistas en el país, NO está dirigida contra los circos ni la tradición, sino contra acciones que no permiten llevar a cabalidad la naturaleza de cualquier animal, viviendo en cárceles ambulantes durante toda su vida solo para “diversión de la gente.

Aún así no podemos hablar de una tradición, ni mucho menos de cultura con toda propiedad de un ser humano de país desarrollado, mientras ésta refleje acciones que impliquen sometimiento a otro ser vivo. De lo contrario, todavía existirían incluso los circos romanos.

Muchos países han comprendido esa idea de manera empática, humanitaria e inteligente y la han sabido adoptar de manera lógica. El pensamiento evoluciona en favor de la integridad de otros – por muy especista que pueda sonar – : sean humanos o animales. En Chile el circo como tradición se puede conservar, pero buscando la manera más ética, limpia y con una alternativa sana para todos. Tanto espectador, como artista y animal.

Quizás muchos cirqueros sean opuestos y reacios a esta acción, porque de primera tal vez no sabrán adecuarse a dichos cambios, pero esta es una decisión necesaria para el avance y el desarrollo ético de nuestro país.

Muchos de ellos dicen amar a sus animales y defender la integridad de los animales que hospedan en sus circos. Entonces, es tiempo que lo demuestren y sean agradecidos de verdad con ellos, pero del modo mas sincero:
Procurándoles un mejor pasar a esos animales, para los años que les quedan de vida los disfruten realmente y de la manera en que debió haber sido desde un principio. Pero no en una jaula, ni en una pista haciendo actos contra su voluntad. Si no, en la tranquilidad de un refugio o algún santuario: sin presión, sin estrés, sin ser hostigados a efectuar actos que no son propios de su naturaleza.

Estamos conscientes en que el primer circo que reflexione sabia y humanitariamente, no solo se ganará la admiración de la gente, sino también el respeto de toda persona en el mundo. No solo por una decisión enteramente admirable, sino también porque razonar sin egoísmos ante la integridad de un ser vivo que tanto le ha entregado de su vida y trabajo, es un gran paso y un valioso ejemplo para toda la humanidad.

Muchos países han avanzado en este sentido. Por qué Chile quiere quedarse atrás en ese avance? tanto cuesta dejar vivir a otros su naturaleza y vida propia? muchos predicamos y soñamos paz todos los días, muchos esperamos un mundo mejor. Sin embargo nuestro egoísmo humano entorpece esos sueños y no solo para algunos, sino también para otros (animales). La caridad comienza por casa, por nuestra tradición, por nuestra cultura y nuestro desarrollo. Para eso, primero hay que velar por la integridad de todos, humanos y animales, buscando mejores soluciones.

Los Animales fuera de su habitat atraen, pero ya no divierten porque la conciencia de la gente hoy en día es otra. Divertir es tan innato del chileno como su picardía. El circo que se niega a dejar de trabajar utilizando animales, no solo puede ser visto como egoísta y obsoleto por parte de la sociedad, pues además reflejará cierto grado de mediocridad. Con ello también estará subestimando a sus propios artistas, al no sentir el apoyo de una “atracción” animal dentro de la variedad de sus shows. Llamamos a la innovación, al desarrollo de nuestros circos chilenos y a ser un ejemplo dentro de su género en latinoamérica, así mismo como lo han hecho otros circos en otros países.

Por una verdadera diversión.
Circos sí… pero Sin animales.
Tradición sí… pero con tortura NO es cultura.

Cordialmente,

EQUIPO CEFU

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